jueves, noviembre 12, 2009

I love you, Lia

Por fin el ansiado encuentro amoroso de Fiona y Lia en el webcomic YU+ME. Aunque no os suene de nada el cómic, echadle un vistazo a la imagen porque es una auténtica preciosidad. Megan Gedris es una dibujante excepcional.


miércoles, noviembre 11, 2009

Monísima de la muerte

Así me sentía hoy, con mi nuevo vestidito de 2 euros del mercadillo de al lado de casa y mi broche pintado a mano (para que luego me digan que no reciclo, hala). El mercadillo es de Lux Mundi, una congregación ecuménica que organiza rastros para causas benéficas (sobre todo, pagar a traductores para jubilados extranjeros que tengan que ir al hospital, ofrecer sillas de ruedas a los que las necesiten y cuidar de ancianos sin medios ni compañía). Entre señoras inglesas y escandinavas me pongo a rebuscar entre los montones de ropa, y siempre cae algo, a uno o dos euros.

El broche era una pieza más hecha polvo de entre los restos de bisutería que compro ocasionalmente a los mayoristas del polígono industrial. Comprar restos siempre es una aventura apasionante, a veces te tocan bolsas llenas de basura y a veces cestas enteras de piedras semipreciosas, perlas barrocas y cosas por el estilo. Sea como sea siempre es divertido ir descubriendo los tesoros y aprovechando lo aprovechable y toda la bisutería rota o estropeada que los mayoristas no pueden vender y que, con el enchufe adecuado, puedes conseguir a precios ínfimos. El broche en cuestión se había quedado sin piedras, así que lo esmalté (al igual que otras cuentas estropeadas o feas) y me encantó el resultado:



En otro orden de cosas, el gato podría estar vivo o muerto:




Leyendo: A medias con La era del diamante, de Neal Stephenson y La historiadora, de Elisabeth Kostóva. Tengo que alternarlos porque uno es denso y el otro francamente estúpido. Las cosas que leo por trabajo...
Escuchando: El tema principal de Samurai Champloo (no recuerdo cómo se llama).

lunes, noviembre 09, 2009

Contando las horas

Mi nueva obsesión es el sueño. No en el sentido onírico, algo que me ha llamado la atención desde siempre, sino en la necesidad y destiempo de éste. Es decir, que llevo una temporada en la que estoy siempre completamente extenuada. La escasa energía con la que cuento durante el día se me va en el paseo de hora y hora y media de paseo o marcha por la mañana, y me quedo agotada para el resto del día. Esto me obliga a dormir durante el día, por lo que luego de noche no puedo conciliar el sueño... y así va la pescadilla que se muerde la cola. Ahora estoy siguiendo un régimen muy estricto de sueño: me levanto, como de costumbre, a las siete de la mañana, y me acuesto como muy tarde a las 22:30/23:00. Evito pese a las ganas dormir siesta ni nada parecido (hace un tiempo me echaba media hora después de comer que me sentaba fenomenal, pero ahora soy incapaz, si cierro los ojos ya no los abro hasta pasadas unas horas). He dejado el alcohol y la cafeína (bueno, lo del alcohol veremos cuánto dura, pero estoy intentando darme un reposo de 30 días), que son las mayores jodiendas para un sueño reparador. En el fondo creo que el truco está en aceptar que necesito más horas de sueño que la mayoría de la gente; las noches que duermo 9 horas me levanto como una rosa. Claro que lo difícil es dormirlos de golpe; siempre he tenido el sueño profundo pero últimamente me despierto con una mosca.

Víctor me pregunta por qué me empeño en levantarme tan temprano a hacer ejercicio. Vosotros también lo haríais si fuera esto lo que os esperase.



Perdonad la mala calidad de las imágenes, están hechas con la cámara del móvil. Pero es que no podía resistirme a enseñaros aunque fuera un ápice de la belleza de estos amaneceres junto al mar.

sábado, noviembre 07, 2009

Perfil o no perfil

¿Quieres saber qué dice de ti la foto que has elegido para poner de perfil en Facebook (o en Tuenti, o en cualquier red social). El blog Vicisitud y Sordidez lo ha analizado, a mi juicio, con gran acierto. Personalmente creo que soy de la categoría A, particularmente del subgrupo "Primer plano con mirada intensa". ¿Y vosotros?

jueves, noviembre 05, 2009

Duda

¿Qué puedo decir? ¿Puedo hablar del último vestidito que he encontrado por internet? ¿O de los microsegundos mágicos de trascendencia que he encontrado a través de la meditación? ¿De los momentos de duda absoluta respecto a mi vida, al mundo, al caos? ¿Respecto a la rabia que me produce saber que la energía y el estar despierto es algo que se reserva para otros privilegiados? ¿O puedo mencionar algo gracioso, sarcástico e internáuticamente atractivo?

No puedo decir nada. Ahora mismo estoy perdida, completamente. Si me encuentro, os contaré cosas.

viernes, octubre 30, 2009

Joder, Golfo, nunca pensé que te echaría tanto de menos.



Sólo un gato, nada más que un gato. ¿Entonces por qué siento que mi carne está incompleta?

jueves, octubre 29, 2009

Algunos días



Por alguna razón últimamente la sensación de haber hecho un buen día de trabajo no me produce la misma satisfacción que antes. A lo mejor simplemente estoy pasando una mala racha, o a lo mejor me estoy empezando a quemar más de lo normal de la edición. Una migraña en el día de hoy no me ha ayudado a apreciar un oficio donde se me antoja que todo es trabajo y vivir al límite, siempre con deudas, gastos imprevistos y escasos ingresos. No es que desee hacerme rica (si esa fuera mi intención no habría estudiado lo que estudié), sino que me gustaría vivir un poco más desahogada, sin tener siempre las mismas preocupaciones económicas. Hubo un tiempo en que pensaba que no me importaría siempre que pudiera seguir haciendo lo que me gusta, pero no sé si lo que hago ahora realmente me gusta; de hecho es probable que no me guste demasiado. Por lo menos tengo el consuelo de que no tengo que tratar con jefes ni superiores imbéciles.

Mis periodos de apatía suelen inducirme a cambios. Pero últimamente ha habido muchos cambios (no deseados, claro), y no han ayudado mucho. Ayer me descubrí pensando en que me agradaría largarme a un monasterio lama y desaparecer del mundanal ruido. Esto es lo más contrario a mi esencia que podría ocurrírseme, así que es obvio que es sintomático de algo más profundo. Y por otro lado no tengo fuerzas para empezar de nuevo. Durante el último año o dos siento que tener algo de energía es algo que está reservado para el resto de mortales. Mi vida ondula entre tener sueño y no poder dormir. Intento imponerme una disciplina, pero enseguida el cansancio anímico y físico se apodera de ella. Hasta mi libido está muerta, y eso para la creación poética es Muy Malo. Desde el punto de vista de la salud, sé a qué se deben estos problemas, pero ahora mismo no puedo hacer nada al respecto.



En fin, recuperaré un momentáneo optimismo durante un espacio de tiempo. Mientras, otra foto, esta vez de un collar del mismo estilo que el anterior, esta vez en blanco/crema y negro.

P.D.: Sé que las fotos de los collares son malillas, pero cuando tenga algunos más haremos ya una sesión en condiciones (espero).

miércoles, octubre 28, 2009

Información variada

Por dónde empezar? Bueno, por comenzar con algo dejo constancia de que Happy Pills ya puede comprarse en la tienda de Ediciones Parnaso, así que los que me preguntabais dónde poder conseguirlo fuera de Granada podéis autorregalároslo como detalle pre-navideño, ahí o en la tienda online de la librería Picasso. que sólo son 7 euritos. Ya que me paso la vida promocionando libros que no son míos, me resulta bastante violento y antinatural decir esto, pero os agradecería a los que pudierais aportar vuestro granito de arena que le deis alguna mención en vuestros blogs y webs, que a la menda esto del autobombo no se le da nada bien.

La presentación del lunes fue bastante bien, aunque lo mejor, como siempre, fue el buen rato pasado con los amigos antes y después, a cargo de un barecillo justo al lado del CAC:



Por otro lado, sigo atareada con mil cosas como siempre, y para aliviar el estrés recurro a mis manos para seguir intentando desahogar la creatividad de mil y una maneras. Lo que más me consume en estos momentos es esta colcha tejida para la cama. Cocó recordará la lana, con la misma se hizo ella un abrigo, proyecto en el que yo también me embarqué pero del que acabé desistiendo, aprovechando el material ahora para algo más simple. Nótese el gato oficinista encima de mi impresora como de costumbre:



Aunque no es exactamente novedad, creo que no he hablado aquí nunca de mi otro blog, está en inglés (pero eso da igual, lo importante son las imágenes) y es de diseño. El último post es sobre el uso decorativo del cristal, y hay auténticas preciosidades. El blog se llama Places I want to live in

Y sigo con mis cositas de bisutería, para no perder la costumbre. Estoy trabajando en la remodelación de www.misscristal.com e intentando terminar nuevo material para un encargo de una tienda local. Este collar largo azul ha sido mi último despropósito, y he de decir que me encanta. Tal vez me lo acabe quedando yo misma:



sábado, octubre 24, 2009

Sobre por qué mola Beth Ditto

Acabo de escuchar cómo en El Carrusel Deportivo de la Cadena Ser un locutor perplejo le explicaba a otro más perplejo todavía quién era Beth Ditto (en su boca Ber-dito), la cantante de The Gossip. Las palabras fueron "una chica así grande, pesada, morena y lesbiana". Perpleja me he quedado yo ante la descripción, ya que a primera escucha parece que estamos ante el estereotipo clásico butch, esa lesbiana camionera que forma parte del imaginario algo reducido de la comunidad heterosexual. A ver quién le explica a este señor que damas como Keira Knightly definen a la Ditto como el epítome de la sensualidad femenina, y es que creo que Madame Gossip no entra en ninguna etiqueta ni nomenclatura posible:



No soy muy fan de The Gossip; me gustan pero no me apasionan. Pero sí que me apasiona Beth; su estilo, su actitud y su talento. Hasta ha diseñado una colección personal de ropa para la marca Evans, y conociendo el fantástico glamour de esta songstress en particular, yo me apunto a esa talla 14 que me está llamando a voz en grito.











Ah, y a ella tampoco le cae bien Katy Perry.

viernes, octubre 23, 2009

De pesca: Las consecuencias de jugar con gusanos.

Esta madrugada, picados por la curiosidad, nos fuimos a la playa a acompañar a unos amigos que se iban de pesca. Usan cebos vivos, y aunque me parece una gran crueldad ensartar a un bicho vivo en una aguja para que luego se lo zampe un pez, no puedo negar que los gusanos coreanos ejercen una extraña fascinación. Tras el asco inicial, unas cuantas cervezas me animaron a cogerlos en mis manos, y es increíble cómo se retuercen sobre sus múltiples patitas. No debí hacerlo.

Y es que luego, una vez ya en la cama, soñé una y otra vez con los dichosos gusanos. Al más pleno estilo gore, se me metían bajo la piel de los dedos con asquerosas consecuencias que no relataré aquí por respeto a mi propio estómago. Mis amigos no pescaron nada, pero yo sí que pesqué una experiencia onírica de lo más desagradable, posiblemente provocada por la digestión todavía activa de un opíparo desayuno inglés que nos zampamos en un bar anglosajón de la costa, de esos donde los camareros apenas hablan español y el número de tostadas con mantequillas es inversamente proporcional a la necesidad alimenticia básica de cualquier ser humano.

¿Quién dijo que la pesca era aburrida?


Editando: Para más información, el desayuno se componía de dos huevos fritos, una gran salchicha, tomates de lata (o alubias) y varias tiras de bacon crujiente. Aparte iban tres tostadas con su correspondiente mantequilla y mermelada. ¿Hambre? ¡A mí me está dando sólo de recordarlo!

miércoles, octubre 21, 2009

Proyectos pendientes

Os hablé hace tiempo de algunos proyectos que había iniciado. El primero fue un ordenador que pinté y que decoré con zafiros. Aunque me gusta bastante el resultado, algunas pifias de principiante con el barniz se cargaron las posibilidades de ponerlo a la venta junto con otros aparatos modificados por mi hermano; y lamentablemente la caja es demasiado pequeña y limitada para usarla con los componentes de mi ordenador. Ya veré qué hago con ella, me temo que estas fotos se hicieron con el móvil y son bastante malas, pero es para que os hagáis una leve idea.


También tengo pendiente el proyecto de mosaico para el que he estado recogiendo cristales en la playa a lo largo del verano. Aunque la pared se pintó este año, la humedad está haciendo de las suyas y tengo que esperar a ver cómo aguanta las lluvias de estos meses para ver si puede seguir haciendo el mosaico sobre la pared tal cual o si tendré que desconchar toda la pintura antes de poder seguir (la idea es que ocupe toda la pared):



Os dejo un rato mientras me voy a pelearme con Quark XPress (cómo te odio), rellenar formularios y darle de comer a un gato hambriento que se está poniendo un tanto cebollón.

votar

martes, octubre 20, 2009

Atendiendo al cliente

A veces el mundo parece dividirse entre los que estamos a un lado del teléfono y los que están al otro. Como ya curtida telefonista, creo que me irrita el doble que a los demás la mala atención al cliente, al igual que me irrita más que a la media un libro mal escrito o mal traducido. Curiosamente puedo identificarme con el cliente y con el que atiende al cliente, lo que me convierte en observadora privilegiada.

Mis familiares, amigos y clientes dicen que soy encantadora al teléfono, y que tengo una voz dulce y estupenda. Agradezco de veras que sean tan amables (la locución por radio y dar conferencias y charlas a diestro y siniestro ayudan a tratar con los demás de manera pública), pero a veces debería ser antipática y desagradable, o por lo menos un poco más cortante. Una actitud amable puede incitar al cliente a aprovecharse, a tomarse determinadas confianzas; pero por otro lado también puede granjearte estupendas amistades. Supongo que todo es cuestión de saber dónde están los límites con cada interlocutor.


Tal vez precisamente por esto no entiendo la falta de educación, claridad y honestidad de los empleados en atención al cliente. Lo de la honestidad, claro está, no depende de ellos, sino de las políticas más o menos sinceras de sus empresas. También comprendo que el estar muy mal pagado, a base de comisiones ridículas y soportando a un jefe del infierno tiene que ponerte de mala hostia como mínimo. Últimamente la virtud que más aprecio en un asesor telefónico es la claridad y la precisión, la habilidad de ahorrarme tiempo innecesario repitiendo y explicando cosas de manera enrevesada y absurda. Y confieso, para mi vergüenza, que empiezo a encontrar un oscuro placer sádico al colgarle el teléfono o contestar de mala manera a un telefonista impertinente.

lunes, octubre 19, 2009

Presentación de Happy Pills

Por fin llegó la hora de presentar Happy Pills, ese poemario que me ha publicado Alea Blanca en su colección Hypermétrica. La presentación será en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, el lunes 26 a las 20:30. Quedáis cordialmente invitados.

¿Qué es Happy Pills?

Happy Pills está concebido como un disco de vinilo, o incluso como una cinta cassette, con su cara A, su cara B y su canción fantasma del final (lo que en inglés se conoce como un easter egg o huevo de Pascua). La cara A, llamada Serotonina, se compone de una serie de poemas que analizan el alcance de la depresión, la angustia existencial y la conveniencia (o inconveniencia) de la medicación para los desórdenes psíquicos. La cara B, denominada El Sí de las niñas, es una exploración poética del concepto de feminidad y del sexo. Happy Pills, a diferencia de lo que pueda sugerir el título, no es un poemario feliz, y, como indica su prologuista, el poeta Marco Antonio Raya, “(...) genera dudas sobre la propia existencia, sobre la identidad, sobre el papel establecido para hombres y mujeres en el juego de sobras conocido de la seducción y la ausencia. Sobre la estética del sueño, convertido en pastilla que cortocircuita la neurotransmisión.”

¿Dónde puedo comprar Happy Pills?

Happy Pills está a la venta en algunas librerías de Granada y de Málaga, y pronto estará disponible en la tienda online de Ediciones Parnaso. Por ahora la mejor opción es comprarlo en línea a través de la Librería Picasso.

domingo, octubre 18, 2009

Acerca de la meditación

A raíz de los comentarios en la entrada anterior, ampliaré un poco el tema de la meditación. He probado diferentes técnicas, manejado bastante información y hablado con expertos en el tema. Y si hay algo que he sacado en claro es que añadas toda la metodología que añadas, al final se basa en una sola cosa: vaciar la mente.

Como bien habéis comentado algunos de vosotros, se trata de una práctica que no se consigue realizar de un día a otro, que debe convertirse en hábito para que funcione. Personalmente tengo la costumbre de intentar poner la mente en blanco cuando quiero combatir el insomnio, así que es algo que llevo haciendo desde hace algunos años. Todos los añadidos, la música, los trucos, las imágenes y las visualizaciones, son sólo soportes para no perder la concentración. Doris decía que contaba hasta diez, otras personas focalizan en la respiración (algo muy útil porque al fin y al cabo la respiración es importante para meditar bien), otras se concentran en un objeto o visualizan algo que sea común y fácil de recordar (como por ejemplo la luna). Para mí sentarme en la orilla del mar es ideal, ya que si me despisto puedo seguir el sonido de las olas para focalizar.


Aparentemente es muy sencillo. Ponte en una postura cómoda (la más recomendable y sencilla es la de medio loto, sentado, con la pierna derecha cruzada sobre la izquierda, la espalda recta y las manos apoyadas en las rodillas. Habitualmente suele dejarse la mano abierta, con el pulgar casi rozando el dedo índice o el corazón: esta es la manera de darnos cuenta si nos quedamos dormidos, ya que la mano se cerrará y sentiremos el roce del pulgar contra los dedos). Asegúrate de estar en un lugar donde estés a gusto, sin ruidos ni luces molestas. Si te cuesta mantener la espalda recta, como a mí, mucho tiempo, puedes apoyarte contra una pared. Cierra los ojos y no pienses en nada. Si llega algún pensamiento, descártalo suavemente (no lo rechaces de golpe, simplemente déjalo fluir, que no permanezca; como si le dijeras "ahora mismo no eres importante, ya hablaremos luego"). Parece fácil, ¿verdad? Pues no lo es. Personalmente me resulta mucho más sencillo por la mañana, después del paseo matutino, porque no tengo gran cosa en la mente. Por la noche me resulta muy dificil.

Respecto a la respiración, los que empiezan pueden simplemente realizar una respiración normal, lenta. Para aquellos que tengáis cierta familiaridad con la respiración diafragmática o abdominal, ésta es la más recomendable, si bien yo suelo evitarla si medito a primera hora ya que me deja demasiado relajada para trabajar a pleno rendimiento.

Para empezar no tienes que dedicarle mucho tiempo. Tres o cuatro minutos diarios serán suficientes, puedes ir alargando el tiempo de meditación conforme vayas acostumbrándote al ejercicio; algunas personas necesitan dos horas diarias, otras necesitan cinco minutos. Puedes aprender técnicas, actividades interesantes como meditar mientras andas, tai-chi u otros tipos de meditación en movimiento (o sexo tántrico, ejem), que pueden enaltecer tu experiencia. He probado varias y acabo siempre volviendo al ejercicio básico que he descrito antes. Para mí es el más efectivo (y es muy efectivo; por ejemplo he podido superar mis tres días premenstruales sin matar a nadie); pero cada persona es un mundo. Sea como sea, no se trata, en mi humilde opinión, de alcanzar el nirvana ni de conectar con la trascendencia de Dios, el yo o lo que sea; simplemente de vaciar nuestra mente de las cosas que no son importantes y obtener mayor claridad mental, algo que es siempre de agradecer.

Probadlo aunque sólo sea una vez. La primera vez será difícil. Algunos días es más fácil que otros. Pero os aseguro que merece la pena.

jueves, octubre 15, 2009

Entonando mantras

Iba a continuar con mi post sobre la venta de aire, pero francamente cuanto más pienso en el tema más deprimente me parece. Hay miles de empresa que hacen el agosto vendiendo supuesta información que te va a hacer millonario de la noche a la mañana. Desde anuncios que prometen pagarte por mecanografiar o copiar datos (generalmente se trata de empresas que buscan capullos que le pongan de su bolsillo anuncios en Google) a todo tipo de "asesores comerciales". Y miles de empresas que venden filosofías New Age para alcanzar la felicidad.


Cuando empecé a investigar en la red sobre el tema de la meditación, me sorprendió la cantidad de gilipolleces que promocionaban a diestro y siniestro este tipo de webs. Todo va de la mano, claro, y pueden venderte la absoluta necesidad de utilizar cristales (que ellos mismos te venden, de una calidad deleznable y a precios ridículos), aromas e incienso o libros de 300 páginas para explicarte cómo meditar mejor. No digo que estos libros no puedan tener información aprovechable, pero en el fondo lo único que consiguen es que te hagas un lío. He visto tropecientas formas diferentes de meditación, que usan diferentes objetos o imágenes para mantener la concentración, así que lo que buscaba era un formato común, algo sencillo que pudiera realizarse de manera diaria en cualquier sitio sin parafernalia. Finalmente encontré una entrevista esclarecedora en una web que no tenía mucho que ver con el New Age ni con chorradas por el estilo. Las sencillas explicaciones del entrevistado me ahorraron dinero, tiempo y estupideces. Una postura básica, un sistema básico. A partir de ahí puedes hacer muchas cosas, pero ahora mismo no las necesito. No busco alcanzar el nirvana, ni ser mejor persona ni llegar a conocimientos trascendentales; sólo ese momento de paz absoluta que me concedo cada mañana y que me ayuda, de una manera profunda y efectiva, a afrontar el día.

Leyendo: Sigo con Stephenson. Me da pereza.
Escuchando: Bajo control, de Girasoules.

miércoles, octubre 14, 2009

La tentación vive al lado

Hay un bar en Fuengirola donde ponen botellas de cava por 4 euros. Vale, es cava del Mercadona, pero eso no quita que uno pueda echarse ahí un buen rato en buena compañía (y de vez en cuando aparecen irlandeses que montan grandes fiestas con tan sólo una guitarra y mucho cachondeo). Y el servicio de chicas tiene sorpresa:



Espero que su proeza sexual sea mejor que su ortografía, es todo lo que puedo decir.

sábado, octubre 10, 2009

Vendiendo aire (1)

Si bien siempre han existido, es en épocas de crisis donde proliferan realmente lo que yo llamo las "opciones milagro". Las opciones milagro son ideas, conceptos, proyectos por los que uno puede conseguir por muy poco esfuerzo algo que normalmente implicaría mucho tiempo y fuerza de voluntad (más algo de suerte). Estas opciones aparecen sobre todo en el mercado estadounidense, pero en España también las vemos pasar una y otra vez. A mi juicio las opciones milagro se suelen dividir en tres campos: la pérdida de peso, la obtención de dinero y la felicidad. Hoy voy a hablar de la pérdida de peso.

La pérdida de peso

Que alguna de las mujeres presentes con el más mínimo sobrepeso que no haya caído víctima de una dieta milagro levante la mano. Hay inmovilidad en la sala, excepto un brazo alzado de la mentirosa de turno. El problema con las dietas milagro es que algunas son peligrosas, y la mayoría suelen salir bastante caras. Nos prometen una pérdida de peso rápida, lo cual ya de por sí no es nada saludable, consumiendo una serie de alimentos del que nos aburriremos enseguida, acabando en el temido efecto rebote que culmina en una recuperación inmediata del peso perdido, con unos kilos más de propina. Ha habido algunas modas dietéticas que sí pueden ser efectivas si se siguen de manera inteligente, pero os aseguro que las que funcionan implican el mismo esfuerzo que la típica dieta hipocalórica prescrita por el médico. Al final, lo único que nos hace perder peso es consumir pocas calorías (o carbohidratos, si preferís otro tipo de dieta) y hacer ejercicio, teniendo cuidado siempre de estar ingiriendo las cantidades necesarias de vitaminas, fibra y etc.

Por supuesto aplíquese la misma ecuación a las máquinas fantásticas de teletienda o a las píldoras y geles variados que nos prometen un cuerpo de escándalo en menos de diez minutos. Desde luego una vez hemos caído en la trampa descubrimos que la máquina no funciona (o que no tenemos la paciencia suficiente para usarla con la perseverancia necesaria para que funcione), y surge la decepción. Cuanto mayor es la presión social por mantener un cuerpo digno del canon, más promesas surgirán en torno a la obtención de dicho cuerpo. Claro que una no siempre puede permitirse el gasto que supone adquirir todo tipo de máquinas y medicamentos milagrosos, así que siempre hay soluciones gratuitas: la bulimia es un buen ejemplo.

Es cierto que existen en el mercado suplementos que pueden ayudarnos a perder peso si seguimos una dieta y un régimen adecuado (personalmente recomiendo Alli, si bien no todo el mundo está dispuesto a sobrellevar los efectos secundarios, que son un tanto asquerositos). Las máquinas de ejercicios pueden ayudar, pero siempre es más recomendable comprar una tradicional bici estática o una máquina elíptica que la última gilipollez vibratoria de turno. Mi opinión es: si no lo tienen en los gimnasios, es posible que sea una tomadura de pelo.

viernes, octubre 09, 2009

In corpore sano.

Tras un tiempo algo convulso, empiezo a reencontrar la tranquilidad que estaba obteniendo justo antes de tener que mudarme de casa. He vuelto a meditar, lo que es tremendamente positivo para mi equilibrio mental, si bien por ahora no lo encuentro positivo para escribir, ya que vaciar la mente tiene el inconveniente ese de, bueno, vaciar la mente. Cuando una medita en la playa, sentada en medio loto o como se llame en la orilla, es muy difícil plantearse una línea que no incluya las palabras "gaviota", "azul" y "barco pesquero". Al final es muy probable que por fin alcance notoriedad y cuantiosas regalías a base de publicar libritos de haikus o poemas marinos de esos que tanto gustan a ancianitas y adolescentes becquerianos. Lo malo de la felicidad es que no aporta nada interesante que contar. Lo bueno es que todo el mundo te saluda y sonríe, aunque no los conozcas. Puede que levantarse a las 7 de la mañana es algo que nos hermana en el masoquismo; desde luego para mí ahora mismo es necesario, necesito conseguir un ritmo normal de sueño, tal vez así llegue a un estado de energía de esos que la gente habitualmente considera normal.

Leyendo: La era del diamante, de Neal Stephenson. ¿Qué le daban de comer a Stephenson de pequeño?
Escuchando: It's Nice To Know You Work Alone, de Silversun Pickups.

jueves, octubre 08, 2009

He vuelto

y no sé muy bien por dónde empezar. Tantas cosas en poco tiempo. Primero, la mudanza. Creo que en otra vida fui un empleado de mudanzas hijoputa y como recompensa el karma me ha maldecido con una eterna odisea de vivienda en vivienda. Mi casero dejó embarazada a su novia, cambió de trabajo y decidió volver a su casa. La que me estaba alquilando a mí, claro. Al final acabo en un pequeño apartamento donde no cabe todo lo que llegamos a acumular en los casi 100 m2 del sitio anterior, pagando más. Esto es porque ahora Vivo Al Lado De La Playa. No podéis empezar a haceros una idea de lo inmensamente feliz que esto me hace. El mar y yo estamos vinculados desde siempre, y vivir con él, pasear junto a él, sentarme junto a él, nadar en él, buscar cristalitos en él, son todas cosas que mejoran de manera espectacular mi existencia.

Luego, la pelea con Telefónica. Dos meses para conseguir teléfono y ADSL. Una campaña de acoso y derribo que terminó, por fin, el lunes. Hoy he comprado un multiplicador porque después de tanta metedura de pata y cachondeo en general no han tenido la decencia ni de regalarnos el puto router. Esto, por supuesto, ha afectado muchísimo a mi trabajo, que depende de internet y de la atención al cliente por teléfono. No sé muy bien cómo han soportado mis clientes la velocidad de tortuga a la que hemos tenido que hacerlo todo. No importa, me dije, en julio y agosto (y septiembre), hay poco movimiento. Y una mierda, según la archi-conocida Ley Gallardo-Campbell, de la que hablaré en más profundidad en otra ocasión, éste ha sido el verano que más proyectos hemos tenido. Me gustaría reclamarle a Telefónica los cientos (o miles) de euros que he perdido en proyectos que no han salido adelante por, sencillamente, no tener teléfono ni internet.

Finalmente, aunque seguro que me dejo cosas, la muerte de Golfo. Como es bastante deprimente, no hablaré mucho del tema, sólo dejo aquí una foto para el recuerdo. Mi minino favorito se ha escapado a la nada. Si alguno de vosotros cree en la vida tras la muerte, yo me lo imaginaría allá en el Cielo de los Gatos, robándole comida a los demás y restregándose contra cualquier humano que pasara por allí como si le fuera la vida en ello. Golfo no era una mascota, era mi amigo, uno de mis más cercanos e íntimos amigos, tal vez el más cercano, ya que él no se cabreaba si no le cogía el móvil, le respondía a los emails o le llevaba la contraria en Facebook.

jueves, agosto 06, 2009

Dentro de 40 minutos cumplo 28 años.